Importa cómo tu bebes


El consumo moderado y regular de vino está asociado con varios beneficios para la salud en los individuos adultos. Por otro lado, el riesgo se incrementa drásticamente con cada bebida que sobrepasa el umbral de la moderación. Beber más de lo que se recomienda no aportará más ventajas, sino que resultará más dañino.


No obstante, no sólo la cantidad importa, también se cree que el patrón de consumo es relevante a la hora de tener en cuenta los aspectos saludables de las bebidas alcohólicas.


Es mejor beber de forma moderada y regular con las comidas, que beber esa misma cantidad de una sola vez. Los jóvenes, las personas que estén tomando ciertos tipos de medicación o con un historial de adicción y las mujeres embarazadas quedan excluidas de esta recomendación y deberán evitar el consumo de bebidas alcohólicas.


Muchos informes muestran que, aunque la región mediterránea europea registra los consumos de alcohol per cápita más elevados, los patrones de consumo observados en esta zona plantean pocos riesgos para la salud. De hecho, las pautas de consumo perjudiciales son considerablemente menos comunes en los países que son grandes productores de vino. En estos países se consume con mayor regularidad, casi en exclusiva durante las comidas en el hogar, nunca sin alimentos, y el volumen de alcohol consumido en cada ocasión tiende a ser mucho más bajo que en los países del norte (por ejemplo, Gran Bretaña e Irlanda), que figuran entre las regiones con los niveles más elevados de consumo excesivo, compulsivo y esporádico (borracheras)(ebriedad).


Asimismo, cada vez son más los indicios que apuntan que la dieta mediterránea es beneficiosa para la salud. La dieta mediterránea se caracteriza por una ingesta elevada de verduras, legumbres, frutas y frutos secos, cereales poco procesados, una ingesta moderadamente elevada de pescado, una ingesta elevada de aceite de oliva, una ingesta de baja a moderada de productos lácteos, un consumo mínimo de carnes y un consumo moderado pero regular de vino.


Tradicionalmente, la mayor parte de las culturas europeas considera el vino una elección refinada, una visión coherente con el consumo moderado. Mientras que el consumo de vino en la UE se ha reducido de manera considerable en los últimos 20 años, se ha producido un incremento gradual en el abuso de bebidas alcohólicas entre los jóvenes, en especial, con fenómenos como el consumo excesivo esporádico (borracheras) o también conocido en España como botellón.


Esta tendencia resalta la importancia de las pautas de consumo y la necesidad de promocionar la responsabilidad y la moderación a la hora de consumir bebidas alcohólicas.


Los gobiernos han fijado unas directrices de consumo de bebidas alcohólicas de bajo riesgo a fin de minimizar cualquier daño potencial en el organismo y de maximizar sus beneficios. Algunas directrices recomiendan que los consumidores beban con las comidas, alternen bebidas alcohólicas con bebidas no alcohólicas y moderen el consumo.

Para más información sobre las pautas de consumo y la salud, visite www.wineinformationcouncil.eu
En caso de duda en relación con sus hábitos de consumo de bebidas alcohólicas y su salud, consulte a su especialista o médico de cabecera.
-- | Moderación
Understanding complex regional and cross-cultural determinants

Traditionally, most European cultures consider wine a refined choice, a view which is consistent with moderate consumption, nonetheless enormous cross-cultural variations in the way Europeans drink and behave when they drink do exist...

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